Ahorro que no se devalúa
La tarifa de la red sube con el tiempo; tu generación solar no. Cada kWh que produces deja de comprarse.
Sin fórmulas imposibles ni promesas exageradas. Aquí ves qué pasa desde que el sol toca el techo hasta que baja tu factura, y qué tan buen negocio puede ser en tu ciudad.
Un sistema solar no es magia: es una cadena de equipos que trabajan juntos. Esta es la ruta completa.
Las celdas de silicio reciben luz y liberan electrones: así nace la corriente continua (DC). También generan con luz difusa, aunque menos.
Convierte la corriente continua en alterna (AC), la misma del enchufe, y la sincroniza con la red. De paso, te muestra cuánto produces.
La nevera, las luces y el computador consumen esa energía antes que la red. Usar de día lo que generas es lo que más ahorra.
Lo que no consumes puede entregarse a la red con medición bidireccional y volver como crédito, según las reglas de tu comercializador.
La app o la pantalla del inversor te dice cuánto generas. Con esos datos ajustas hábitos, detectas sombras y compruebas el ahorro.
No adivinamos. Convertimos tu consumo mensual en consumo diario, lo dividimos entre las horas de sol de tu ciudad y el rendimiento del sistema, y luego entre la potencia de cada panel.
1 · Consumo diario
kWh/mes ÷ 30,44
2 · Potencia necesaria
consumo diario ÷ (HSP × 0,80)
3 · Número de paneles
kWp ÷ 0,55
Bogotá recibe 3,9 horas de sol pico al día. Con un rendimiento del 80 %:
No todo es ahorro inmediato. Estos son los beneficios reales de un sistema bien diseñado, sin humo.
La tarifa de la red sube con el tiempo; tu generación solar no. Cada kWh que produces deja de comprarse.
En Colombia, un sistema bien dimensionado suele recuperar la inversión en 4 a 8 años y seguir produciendo más de 25.
Cada kWh solar evita alrededor de 0,126 kg de CO₂ de la red colombiana. Sin motores, sin humo y casi sin mantenimiento.
Un techo con sistema solar y factura baja es un argumento de venta y de arriendo cada vez más valorado.
Con baterías puedes guardar energía para la noche o para cortes. Son opcionales: un sistema conectado a red funciona sin ellas.
Limpieza periódica, revisión de sombras y una inspección anual. Nada de motores ni filtros que cambiar cada mes.
Estas son las dudas que más escuchamos. Toca cada una para ver la respuesta corta y honesta.
Ningún sistema es igual. Lo que funciona en tu casa depende del techo, las sombras, tu consumo y la tarifa de tu comercializador.
Colombia está cerca del ecuador y recibe radiación estable todo el año. La diferencia entre ciudades es real, pero incluso las zonas nubladas tienen buen potencial.
4,5
kWh/m²/día
Radiación promedio nacional
5,8
HSP
La Guajira, una de las zonas más soleadas
2014
Ley 1715
Marco de incentivos a las renovables
25+
años
Vida útil típica de un sistema
Promedio anual sobre plano inclinado
Referencias: Atlas de Radiación Solar de Colombia (IDEAM/UPME) y promedios satelitales. Tu techo puede variar por inclinación, orientación y sombras.
Desde 2014, Colombia tiene una ley para promover las fuentes no convencionales de energía. La Ley 2099 de 2021 la actualizó y amplió el camino para el autoconsumo solar.
Los incentivos no son automáticos: requieren requisitos, certificaciones y trámites. Verifícalos siempre con un contador y un instalador certificado.
Hasta el 50 % de la inversión, con requisitos y certificación del proyecto.
Para equipos y elementos destinados a proyectos de energía renovable.
Importación de maquinaria y equipos que no se produzcan en el país.
Para que la inversión se recupere antes en la declaración de renta.
Guarda esta sección para cuando te llegue una cotización. Entender el vocabulario te da poder para preguntar.
Con tres datos te mostramos cuántos paneles necesitas, cuánto ahorrarías y en cuánto tiempo se paga. Sin registro y sin compromiso.